Carboxiterapia

Carboxiterapia

La técnica de la Carboxiterapia consiste en inyectar anhídrido carbónico (CO2) bajo la piel, para tratamiento de distintos procesos tanto médicos como estéticos. Desde el punto de vista estético, se utiliza para el rejuvenecimiento en general, ya que el anhídrido carbónico provoca un aumento de flujo sanguíneo en la zona, lo que favorece la producción de colágeno en la dermis, ayudando a eliminar arrugas, flacidez y estrías . A nivel más profundo, en el tejido celular subcutáneo, lo que provoca es una reducción de la grasa puesto que el CO2 es bastante tóxico para los adipocitos (células grasas), de manera que produce la destrucción de gran parte de los mismos. Por otro lado, al aumentar el flujo sanguíneo y mejorar la circulación, se considera un tratamiento muy adecuado para tratar la celulitis. Se puede aplicar también en el cuero cabelludo para tratar la alopecia.

Desde el punto de vista médico tiene muchas aplicaciones, como por ejemplo el tratamiento de úlceras, que es para lo que realmente se empezó a utilizar la Carboxiterapia. Fue en los años 30 en Francia, de la mano de médicos cardiólogos, para mejorar la circulación de miembros inferiores y tratar la claudicación intermitente y las úlceras de origen vascular. Actualmente también se utiliza para la psoriasis en placas localizada, psoriasis ungueal y alopecias.

Carboxiterapia

Se puede utilizar en cualquier parte del cuerpo, incluso alrededor de los ojos, que es una de las zonas en las que más se utiliza porque elimina las arrugas de patas de gallo y el exceso de pigmentación en el párpado inferior, lo que llamamos ojeras. Es una técnica muy inocua porque la cantidad de CO2 que se tendria que inyectar para que se provoque algún problema es muchísimo mayor de la que se utiliza en estos tratamientos. Pero sí hay algunos pacientes con determinadas patologías como enfermedades metabólicas graves, infarto de miocardio o las mujeres embarazadas, para los que está contraindicada.

La Carboxiterapia empezó a utilizarse para fines estéticos alrededor del año 2000 y estaba orientada principalmente al tratamiento de la celulitis. El problema que tuvo esta técnica, que siempre se ha reconocido como muy efectiva,  es que era bastante dolorosa porque el anhídrido carbónico se inyectaba apenas pasado a su estado gaseoso, desde las botellas donde se almacena en estado líquido. Utilizado de ese modo el CO2 está muy frío y produce dolor al inyectarlo. Actualmente la técnica se ha mejorado gracias a la nueva tecnología y aparatología, que hace que el gas se caliente alrededor de 40 o 43 grados, dependiendo de la indicación, antes de administrarlo, de forma que se convierte en indoloro.

Esto ha hecho que la Carboxiterapia haya renacido y se encuentre en la actualidad en pleno auge.

Los resultados son excelentes. Otra ventaja que tiene esta técnica es que una vez terminada la sesión, el paciente puede hacer vida normal porque no tiene efectos secundarios, como mucho un leve enrojecimiento de la piel que dura algún minuto, justo después de administrar el gas.

En cuanto a la duración del tratamiento, depende de lo que vallamos a tratar. Lo normal es que se realicen ciclos de 5 a 10 sesiones. Las sesiones son semanales y suelen ser muy cortas. Por ejemplo, en la zona facial se puede tardar unos diez minutos, aunque en un tratamiento corporal sí se pueda tardar un poco más, dependiendo de la amplitud de la zona. El coste es bastante económico.

La principal ventaja de la Carboxiterapia son sus resultados y que es una técnica inocua. La Carboxiterapia provoca un aumento  de la vascularización que llamamos neoangiogénesis, aumentando el riego sanguíneo en la zona tratada, de forma que por sí solo es un tratamiento excelente que además potencia los efectos de otros tratamientos de rejuvenecimiento con los que se combine, como puede ser la radiofrecuencia o las inyecciones de plasma rico en plaquetas. Al aumentar el riego sanguíneo en la zona, incrementamos la producción de colágeno que haya provocado otra técnica. En la celulitis los resultados son también excelentes por el efecto de destrucción de la grasa y de mejora del estado circulatorio por otro lado la zona tratada mejora también a nivel cutáneo por el aumento de producción de colágeno.   Se puede utilizar sola o en combinación con cualquier otro tratamiento.